Los mejores proyectos no terminan cuando tú te gradúas.
En el Anglo, el servicio es una práctica de vida, no solo un requisito. Esta guía es para quienes quieren asegurarse de que su trabajo tenga una huella duradera en la comunidad y en el colegio.
1. Documenta todo desde el inicio
No esperes al final para escribir lo que hiciste. Registra el proceso: los retos, las decisiones, los contactos, los aprendizajes. Un buen documento de cierre es el mejor regalo que le puedes dejar a quien venga después.
2. Crea materiales reutilizables
Si diseñaste una actividad, una presentación, un taller o un formato que funcionó, guárdalo y compártelo con SER. Esos materiales se convierten en herramientas para las siguientes generaciones.
3. Presenta tu proyecto a la comunidad
Busca un espacio, ya sea en el Anglo Fest, en una asamblea, en el Anglo Spectator o en las redes del colegio, para mostrar lo que lograste. Inspirar a otros es parte del legado.
4. Conecta a tu sucesor con la organización aliada
Si trabajaste con una fundación o comunidad externa, preséntale formalmente a quien continuará el proyecto. Una buena transición garantiza que la relación no se pierda.
5. Reflexiona y comparte
Escribe una reflexión honesta sobre tu experiencia: ¿qué aprendiste?, ¿qué cambió en ti?, ¿qué harías diferente? Esa reflexión puede ser publicada en el sitio web de SER para que otros la lean antes de empezar su propio camino.
El legado no es el proyecto en sí: es la cultura que construyes alrededor de él.