¿Tienes una idea pero no sabes por dónde comenzar?
Todo gran proyecto empieza con una pregunta: ¿qué problema quiero ayudar a resolver? No necesitas tenerlo todo claro desde el principio.
Aquí te explicamos los pasos para pasar de una idea a un proyecto real.
1. Identifica tu motivación
Piensa en algo que te importe: el medio ambiente, los niños, los animales, la comunidad. Tu proyecto será mucho más poderoso si nace de algo que genuinamente te mueve.
2. Define el problema o necesidad
Investiga un poco. ¿Quién se ve afectado? ¿Dónde ocurre? ¿Qué está faltando? Un buen proyecto responde a una necesidad real, no solo a una intención.
3. Piensa en tu impacto
¿Qué quieres lograr? Define un objetivo claro y alcanzable. No es necesario cambiar el mundo entero: un impacto pequeño pero real vale más que una idea grande sin ejecución.
4. Busca un aliado o comunidad
Los mejores proyectos se hacen con otros. Identifica si hay una fundación, organización o comunidad con quien puedas trabajar. En la sección de Organizaciones Aliadas de esta página puedes encontrar inspiración.
5. Habla con el equipo SER
Antes de arrancar, cuéntale tu idea a la coordinación SER. Ellos te orientarán, te conectarán con recursos y te ayudarán a darle forma. Puedes hacerlo a través del Buzón SER.
6. Forma tu equipo
Un proyecto se enriquece con distintas miradas. Invita a compañeros que complementen tus habilidades: alguien creativo, alguien organizado, alguien con contactos. No tienes que hacerlo solo.
Empieza pequeño. Es mejor ejecutar bien algo modesto que no ejecutar algo ambicioso.